Autor: c0670444

NIÑOS SEGUROS DENTRO DEL AUTO

Cada cual con su silla especial ¿Para qué?
Para salvarles la vida en caso de accidente. Cuando mamá, papá y el bebé viajan en el auto, aunque no lo sientan, están desplazándose a la misma velocidad que el vehículo y al unísono con él. Pero, en caso de una detención brusca, todo lo que no se encuentra atado dentro del auto seguirá su viaje hacia adelante y sólo se detendrá cuando choque contra algo (puede ser la parte delantera del coche, el parabrisas, el asfalto, etc.). Cualquiera puede haber experimentado una leve sensación de lo que estamos hablando, en cualquier frenada algo fuerte. Entonces, la cartera que viajaba apoyada sobre el asiento se cae al piso o la bolsa con bebidas se vuelca.


Pero ¿qué sucede en un choque a 50 Km/h?
El auto se frena contra el obstáculo Y los cuerpos de los ocupantes del vehículo, siguen moviéndose hacia adelante a la velocidad que el auto traía hasta ese momento, impulsados por una fuerza enorme, que equivale a 40 veces el peso de cada persona, desplegada en la desaceleración instantánea. Si no están atados, golpearán contra la parte delantera del automóvil y contra el parabrisas. Y los ocupantes de los asientos traseros, si los hubiere, serán impulsados con esa misma fuerza hacia la parte de adelante. Golpearán a los ocupantes delanteros y la parte frontal del vehículo. Más grave aún, todos pueden ser despedidos y ejectados fuera del vehículo, hacia una muerte casi segura, aumentando 6 veces las posibilidades de morir.


Por ello, es importantísimo que los niños mayores y los adultos viajen con los cinturones de seguridad ajustados y los niños más pequeños viajen sujetos en sus sillas especiales, las que se fijan al asiento con el cinturón de seguridad del vehículo y con anclajes que traen los vehículos de fábrica. A estos últimos, por estatura y estructura ósea, los cinturones de seguridad del auto solamente, no los protegen adecuadamente.

Y siempre, los menores de 10 años deben viajar, de acuerdo a lo establecido en la Ley Nacional (cada jurisdicción deberá adherir para que sea efectiva).

CONDUCIR CON LLUVIA

Tener especial cuidado con los peatones, ellos también tienen reducida la visibilidad por los paraguas, abrigos y capuchas, esquivan charcos y se apuran para intentar no mojarse demasiado y pueden sufrir patinadas y caídas.

Disminuir la velocidad, porque al bajar la velocidad aumentará la superficie de contacto-fricción de las ruedas con el suelo.

Tener en cuenta que con el pavimento mojado, se necesitará más distancia para frenar, por lo tanto, hay que aumentar la distancia entre vehículos a 4 ó 5 segundos.

Estar atentos ante la posibilidad del “hidroplaneo” que se produce cuando hay agua en el camino, porque las ruedas pueden perder todo contacto con la superficie, y el vehículo se desliza sobre el agua (“aquaplaning”). En esas condiciones cualquier toque en la dirección o una ráfaga de viento hace desviar al auto. En caso de hidroplaneo, hay que soltar el pie del acelerador pero no apretar el freno para reducir la velocidad

Siempre encender las luces de posición y bajas para aumentar su visibilidad.

Ante el más mínimo indicio de lluvia o ante pavimento mojado, siempre hay que disminuir la velocidad. Aunque llueva poco, la calzada puede estar resbaladiza debido al polvo y aceites que se mezclan con el agua, y los neumáticos pierden adherencia. Se corre el peligro de patinar.

Estar muy atento a las señales de calzada resbaladiza que alertan sobre asfaltos problemáticos.

Siempre maniobrar y frenar con suavidad, y tomar más distancia de los vehículos que van adelante.

En caso de patinadas o giros en falso,  soltar el pie del acelerador y luego comenzar a acelerar muy suavemente. Nunca hay que pisar el freno.

Evitar hacer maniobras bruscas.

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